Agua de Proceso

Dentro del término «Aguas de proceso» se engloban aguas de calderas, agua de refrigeración, para cambiadores de calor y motores, disolución de productos químicos, etc.

Normalmente tiene una conductividad de entre 0.1 y 50 uS/cm, y la dureza es muy baja para poder evitar la formación de depósitos en los equipos de intercambio de calor.

Se deben eliminar tanto el oxígeno como de dióxido de carbono ya que provocan corrosión.